{"id":4125,"date":"2024-10-11T18:07:51","date_gmt":"2024-10-11T18:07:51","guid":{"rendered":"https:\/\/hectorkott.com\/?p=4125"},"modified":"2024-10-11T18:07:51","modified_gmt":"2024-10-11T18:07:51","slug":"las-supersticiones-medievales-que-todavia-sobreviven-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hectorkott.com\/?p=4125","title":{"rendered":"Las supersticiones medievales que todav\u00eda sobreviven hoy"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<div>\n<p>Las supersticiones medievales que persisten hoy en d\u00eda son testamentos de una \u00e9poca en la que lo inexplicable se interpretaba a trav\u00e9s del prisma de la religi\u00f3n, la<a href=\"https:\/\/www.muyinteresante.com\/historia\/36325.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> magia<\/a> e incluso el miedo a lo incontrolable. Aunque muchas de estas creencias y pr\u00e1cticas han perdido su relaci\u00f3n con el contexto original en el que surgieron, <b>su misma existencia en el presente evidencian c\u00f3mo la mentalidad humana necesita encontrar respuestas<\/b> a las casualidades, aunque sea trav\u00e9s de lo <a href=\"https:\/\/www.muyinteresante.com\/ciencia\/65208.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sobrenatural<\/a> o lo espiritual.<\/p>\n<p>Las supersticiones que presentamos a continuaci\u00f3n siguen siendo un reflejo de la conexi\u00f3n profunda entre las creencias medievales y la psique moderna.<\/p>\n<figure><figcaption>\n<p>\n<span>El 13, n\u00famero desafortunado por excelencia. Fuente: Microsoft Designer\/Erica Couto<\/span><\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<h2>El n\u00famero 13 y la mala suerte<\/h2>\n<p>Una de las supersticiones m\u00e1s conocidas y duraderas concierne la <b>triscaidecafobia<\/b>, es decir, el <b>miedo al n\u00famero 13<\/b>. Durante la Edad Media, este n\u00famero estaba asociado con el mal ag\u00fcero por su relaci\u00f3n con la \u00daltima Cena, durante la cual trece personas estuvieron presentes antes de la traici\u00f3n y crucifixi\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Se cre\u00eda que acoger trece personas en una reuni\u00f3n auguraba la muerte de una de ellas. Esta superstici\u00f3n persiste hoy en d\u00eda. <b>Hay edificios que omiten el piso 13, los aviones no suelen contar con una fila n\u00famero 13<\/b> y en la cultura popular se sigue percibiendo como un n\u00famero de funestas consecuencias. Este temor medieval no solo refleja la importancia del simbolismo cristiano, sino tambi\u00e9n la tendencia a interpretar los eventos cotidianos desde una perspectiva simb\u00f3lica que relacionaba el d\u00eda a d\u00eda con la concepci\u00f3n misma del mundo.<\/p>\n<figure><figcaption>\n<p>\n<span>Tirar la sal accidentalmente se intepreta como signo de mal augurio. Fuente: Microsoft Designer\/Erica Couto<\/span><\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Derramar la sal<\/h2>\n<p>Otra de las supersticiones que, a\u00fan hoy en d\u00eda, sigue manteniendo conexiones medievales es la creencia de que derramar sal trae mala suerte. Esta creencia se vinculada a la importancia que la sal ten\u00eda en la antig\u00fcedad y la Edad Media.<b> La sal era un bien escaso y valioso<\/b>. Conseguirla era costoso y, al mismo tiempo, imprescindible, ya que permit\u00eda conservar los alimentos. Se cree, adem\u00e1s, que guardaba connotaciones religiosas y m\u00e1gicas en la tradici\u00f3n cristiana, al considerarla s\u00edmbolo de pureza y un medio de protecci\u00f3n efectivo contra el mal.<\/p>\n<p>No es casualidad que, en el cuadro de la \u00daltima Cena pintado por Leonardo Da Vinci, <b>Judas Iscariote aparezca derramando un salero<\/b>. Esta imagen contribuy\u00f3 a asociar el acto de tirar la sal con la traici\u00f3n y la desgracia. Para evitar la mala suerte, se desarroll\u00f3 la pr\u00e1ctica de <b>arrojar una pizca de la sal derramada sobre el hombro izquierdo<\/b>, una costumbre que todav\u00eda se practica en muchos lugares del mundo.<\/p>\n<figure><figcaption>\n<p>\n<span>Trece comensales sentados a la mesa en esta \u00daltima Cena pintada por Juan de Juanes (Museo del Prado). Fuente: Wikimedia<\/span><\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Tocar madera<\/h2>\n<p>La costumbre de tocar madera para prevenir la mala suerte es otra superstici\u00f3n medieval que sobrevive en nuestros d\u00edas. Se cree que esta tradici\u00f3n se remonta a la \u00e9poca pagana, cuando los \u00e1rboles, en especial los robles y los fresnos, se consideraban la <b>expresi\u00f3n de esp\u00edritus divinos y benevolentes<\/b>. Al tocar la madera, la gente habr\u00eda buscado invocar la protecci\u00f3n de estos seres sobrenaturales.<\/p>\n<p>Otra interpretaci\u00f3n, que surgi\u00f3 m\u00e1s tarde con el cristianismo, vincula la costumbre con la crucifixi\u00f3n de Cristo. <b>El acto de tocar madera se asociar\u00eda con la cruz en la que muri\u00f3 Jesucristo<\/b> y a los poderes milagrosos que algunos creyentes atribuyen a esta.<\/p>\n<h2>Decir \u201cJes\u00fas\u201d o \u201csalud\u201d cuando se estornuda<\/h2>\n<p>En la Edad Media, estornudar se consideraba un acto potencialmente peligroso. Se cre\u00eda que <b>el alma de la persona pod\u00eda escapar por la boca o la nariz<\/b>, de modo que el cuerpo quedase a merced de los esp\u00edritus malignos. Para protegerse, se empezaron a utilizar f\u00f3rmulas como &quot;\u00a1Jes\u00fas te bendiga!&quot; o &quot;\u00a1Salud!&quot; inmediatamente despu\u00e9s de que alguien estornudara.<\/p>\n<p>Esta superstici\u00f3n tambi\u00e9n podr\u00eda estar relacionada con las epidemias recurrentes en Europa, como las olas de peste que azotaron el continente, en las que los estornudos eran un s\u00edntoma alarmante. Aunque hoy en d\u00eda la creencia en la p\u00e9rdida del alma ha desaparecido, la costumbre de desear salud al que estornuda sigue siendo com\u00fan.<\/p>\n<figure><figcaption>\n<p>\n<span>Algunas de las costumbres m\u00e1s comunes ligadas a las celebraciones matrimoniales son herencia de la Edad Media. Fuente: Pixabay<\/span><\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Supersticiones sobre el matrimonio<\/h2>\n<p>Los rituales y creencias en torno al matrimonio en la Edad Media estaban cargados de un rico simbolismo. El uso de la liga de la novia, por ejemplo, es una tradici\u00f3n que sobrevive en la actualidad. En la Edad Media, se cre\u00eda que <b>el vestido de la novia portaba buena suerte<\/b>, lo que llev\u00f3 a la costumbre de que los invitados intentaran <b>despojar a la novia de sus ropas para obtener un pedazo<\/b>. Con el tiempo, esta pr\u00e1ctica se limit\u00f3 a conseguir la liga, s\u00edmbolo de fertilidad y prosperidad. Hoy en d\u00eda, la liga de la novia se sigue lanzando en las celebraciones matrimoniales, con la esperanza de que el que la atrape sea el pr\u00f3ximo en casarse.<\/p>\n<p>Otro ejemplo se encuentra en la costumbre de que <b>el novio cargue a la novia para cruzar el umbral del nuevo hogar <\/b>de la pareja. En la antigua Roma, este acto serv\u00eda para proteger a la novia de los esp\u00edritus malignos que se cre\u00eda que rondaban el umbral, el espacio liminal por excelencia por el que transitaban fuerzas potencialmente peligrosas.<\/p>\n<figure><figcaption>\n<p>\n<span>Los gatos negros se asociaban con las brujas. Fuente: Pixabay.<\/span><\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Los gatos negros<\/h2>\n<p>El gato negro quiz\u00e1s sea uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s ic\u00f3nicos y recurrentes asociados con la mala suerte. Esta creencia tambi\u00e9n hunde sus ra\u00edces en la Edad Media.<b> Los gatos, especialmente los de color negro, se relacionaban con las brujas y el diablo<\/b>. La superstici\u00f3n creci\u00f3 pareja a los rumores sobre mujeres que pose\u00edan gatos negros y que, supuestamente, practicaban brujer\u00eda.<\/p>\n<p>En \u00e9poca moderna, esta creencia se vio reforzada durante las cacer\u00edas masivas de brujas. Puesto que las autoridades religiosas y civiles asociaron a las brujas con el mundo de los animales nocturnos, los gatos se convirtieron en los <b>familiares demon\u00edacos al servicio de las hechiceras<\/b>. Aunque la superstici\u00f3n ha perdido parte de su fuerza, a\u00fan persiste. Cruzarse con un gato negro sigue tom\u00e1ndose como un mal presagio.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<div>\n<ul>\n<li><span>Cryer, Max. 2016. Superstitions and Why We Have Them. New South Whales: Exisle Publishing.<\/span><\/li>\n<li><span>Vyse, Stuart. 2019. Superstition. A Very Short Introduction. Oxford: Oxford University Press.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>\nFuente: https:\/\/ift.tt\/tsYaiO2<br \/>\nPublicado: October 11, 2024 at 05:43AM<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las supersticiones medievales que persisten hoy en d\u00eda son testamentos de una \u00e9poca en la que lo inexplicable se interpretaba a trav\u00e9s del prisma de la religi\u00f3n, la magia e incluso el miedo a lo incontrolable. 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